Marisol Iglesias

Colabora en Bitácora Amigurumi

Sobre el autor

Marisol Iglesias. Granada, España. De día atiende coordinación editorial en una pequeña editorial académica de tiraje corto, cerca de la universidad. Descubrió el crochet hace ya seis años, cuando las tardes empezaron a quedarse vacías sin razón aparente y compró por impulso una bola de lana, un gancho de 4mm, y se puso a copiar un patrón gratis de un pulpo desde un pin de Pinterest durante reuniones en las que nadie se enteró de que el video estaba mudo. Ahora cada tarde de sábado es la sesión de práctica: una técnica nueva por semana, a veces la misma tres sábados seguidos cuando el conteo de puntos se le desfasa por dos. Sin clientela, sin certificación, sin plan de monetización. La gracia es el ejercicio en sí -- el equivalente a aprender acuarela, salvo que la pieza terminada se queda sobre el estante mirándola mientras ella se equivoca con el siguiente patrón parecido. Guarda un cajón pequeño con los errores: el amigurumi cuyo relleno se le salió por el tercer ojal, la bufanda que terminó torcida porque el chain stitch se apretó de más, recordatorios honestos. Ha leído cuatro libros y mini-cursos de Hotmart sobre patrones de crochet y los reseña aquí sólo cuando alguno sobrevivió un mes completo de práctica real. No es profesional textil. Sólo alguien que pinta los sábados con lana y un gancho.

Entradas de Marisol Iglesias

Divulgación

Pequeño aviso antes de seguir leyendo: dentro de la bitácora hay enlaces de afiliación que llevan a los libros y mini-cursos que practico en mis sesiones de sábado. Si una lectora compra alguno tras leer mi experiencia, me cae una comisión modesta y el precio que ella paga no varía. Las entradas siguen contando la verdad de los sábados -- los patrones que tuve que repetir tres veces, los ganchos que devolví al fabricante, los libros que se quedaron a medio terminar sobre la mesa de la cocina -- no lo que comisión paga mejor.